ergonomía en la oficina

Cómo se aplica la ergonomía en la oficina

La ergonomia en una oficina, no solo se encuentra en las sillas de escritorio, también se encuentra en diseñar tareas, herramientas y lugares de trabajos que se adapten a las diferentes capacidades del oficinista para mejorar la relación del trabajador con su puesto de trabajo.

Por ello, hoy te vamos a contar cuáles son los trucos que puedes utilizar para mejorar la ergonomía en la oficina.

Sillas de oficina ergonómicas

Por supuesto, como bien hemos dicho en otros post, contar con una silla ergonómica para la oficina es primordial.

Las sillas ergonómicas profesionales se adaptan a nuestra morfología y nos ayudan a prevenir todo tipo de lesiones y a maximizar la eficiencia en nuestro puesto de trabajo. Gracias a la tecnología y la ergonomía que incorporan disponemos de una solución para las lesiones y dolores de espalda que padecemos debido a las malas posturas que adoptamos durante la jornada laboral.

Es importante cuidar la salud, por ello es necesario que contemos con sillas ergonómicas que te ayudarán a obtener una correcta posición en el puesto de trabajo gracias a sus mecanismos y regulaciones. Si vamos a comprar una silla debemos mirar que se adapte a nuestra fisionomía y puesto de trabajo, así mismo es muy importante tener en cuenta sencillos aspectos que pueden ayudar a no perjudicar nuestra salud, como el tejido, los refuerzos de acolchado en zonas delicadas como el cuello o las lumbares… Ahora ya puedes elegir la silla de oficina que mejor se adapte a ti y a tu puesto de trabajo, una silla en la que sientas el máximo confort y las largas jornadas de trabajo no te causen la menor fatiga.

Complementos de oficina ergonómicos

No solo la silla debe ser ergonómica. La oficina también debe contar con objetos ergonómicos como el reposapiés, los reposamuñecas y el reposacabezas. Estos accesorios harán que las horas de trabajo sean más relajadas y mantengas una postura adecuada. Muchas veces las sillas, bien por diseño o por fisionomía del usuario, no acaban de resultar del todo cómodas y adaptables. En esos casos, los trabajadores pueden echar mano de los reposapiés.

Mantener la postura correcta

En este caso concreto, parte de la responsabilidad cae en el empleado. Aunque contamos con una silla ergonómica, debemos adaptar posturas que no nos dañen la espalda. Es necesario mantener la postura correcta en todo momento, ya que pasmos largas jornadas de trabajo, sentados en una silla de oficina. Además, el cambio de postura tiene que ver con que el trabajador modifique su posición a lo largo de la jornada. No es recomendable que pase todo el rato sentado de la misma forma, de ahí que cada vez más se creen diferentes estancias con distintos tipos de muebles (taburetes bajos, sofás…).

Mobiliario regulables

Los muebles de oficina, como las mesas de escritorio, también deben ser ergonómicas. Los escritorios de oficina con regulación en altura suponen una herramienta de trabajo muy práctica y útil que además ayuda a reducir el sedentarismo. Las mesas regulables hacen que el trabajador se pueda adaptar al mueble y realizar tareas especificas. Además, este tipo de mobiliario debe contar con medidas adecuadas. Una mesa demasiado pequeña seria incomodo para poder trabajar.

El descanso

Es fundamental que tomemos descansos de relax para poder rendir mejor en nuestro trabajo. Así reactivaremos nuestra capacidad cognitiva y recuperaremos energías. En las horas de trabajo, aprovechando para salir a almorzar, o quizás dando un pequeño paseo después de la comida. También pequeños descansos mentales cada hora son necesarios.